El controvertido dominio de las casas de apuestas en el patrocinio deportivo.

(Parte 2)

Las casas de apuestas deportivas han consolidado su presencia en los cinco continentes, estableciendo vínculos estrechos con clubes deportivos, asociaciones y federaciones. A continuación, se presentan algunas de las principales casas de apuestas en cada continente y su relación con entidades deportivas:



Europa:

  • bet365: Con sede en el Reino Unido, bet365 es una de las casas de apuestas más grandes del mundo, contando con 34 millones de usuarios. Ha patrocinado a clubes como el Stoke City FC, cuyo estadio lleva el nombre de bet365 Stadium.
  • Marathonbet: Con sede en Brighton, Reino Unido. Esta casa de apuestas ha tenido acuerdos de patrocinio con clubes como el Manchester City FC en Inglaterra y el Sevilla FC en España.

América del Norte:

  • DraftKings: Empresa estadounidense que ofrece apuestas deportivas y deportes de fantasía diarios (DFS, por sus siglas en inglés - Daily Fantasy Sports). Ha establecido asociaciones con ligas como la NFL y la MLB, además de acuerdos con franquicias específicas para promociones y publicidad.
  • FanDuel: Similar a DraftKings, FanDuel ha firmado acuerdos con equipos de la NBA y la NHL, integrando sus plataformas de apuestas en las experiencias de los aficionados.

América del Sur:

  • Esportes da Sorte: Operador brasileño que ha ganado prominencia recientemente. Ha sido autorizado para operar en Brasil y se ha convertido en el patrocinador principal del Corinthians, asegurando fondos significativos para el club.
  • Betano: Presente en varios países sudamericanos, Betano ha patrocinado clubes como el Atlético Mineiro y Fluminense en Brasil, fortaleciendo su presencia en la región.

Asia:

  • M88: Plataforma de apuestas en línea popular en países asiáticos. Ha tenido acuerdos de patrocinio con clubes de la Premier League inglesa, como el AFC Bournemouth.
  • Fun88: Conocida en el mercado asiático, Fun88 ha patrocinado al Newcastle United FC, mostrando la influencia de las casas de apuestas asiáticas en el fútbol europeo.

África:

  • Betway: Aunque es una empresa global, Betway tiene una fuerte presencia en África, especialmente en países como Kenia, Uganda y Sudáfrica. Ha patrocinado a equipos locales y torneos, contribuyendo al desarrollo del deporte en la región.
  • SportPesa: Originaria de Kenia, SportPesa ha patrocinado a clubes europeos como el Everton FC y ha sido un actor clave en el patrocinio deportivo dentro del continente africano.

¿El deporte vendido al mejor postor?

El auge de las casas de apuestas como principales patrocinadores de clubes, asociaciones y federaciones deportivas no es solo una estrategia comercial, sino un reflejo de cómo el deporte ha sido absorbido por la lógica del negocio sin importar las consecuencias. ¿Cómo es posible que una actividad que fomenta la ludopatía, el endeudamiento y, en muchos casos, la corrupción, se haya convertido en la principal fuente de financiamiento de entidades que deberían velar por la integridad del deporte?

Por un lado, los defensores argumentan que el patrocinio de las casas de apuestas proporciona ingresos cruciales para la sostenibilidad de los clubes y competiciones. Equipos en dificultades económicas han encontrado en estas empresas una salvación financiera, permitiéndoles competir a niveles más altos y mejorar su infraestructura. Sin embargo, esta dependencia es peligrosa, pues normaliza la presencia de un sector que explota la vulnerabilidad de los aficionados y que ha estado directamente vinculado a casos de amaño de partidos y lavado de dinero.

El problema se agrava cuando estas empresas no solo patrocinan clubes, sino que se infiltran en las mismas estructuras que regulan el deporte. Asociaciones y federaciones que deberían garantizar la transparencia y la equidad en las competiciones reciben financiamiento de compañías cuyo negocio depende de que el azar y las apuestas sigan creciendo. ¿Cómo confiar en la imparcialidad de una institución cuando sus principales ingresos provienen de una industria con claros conflictos de interés?

Además, el impacto social es innegable: el bombardeo publicitario de las casas de apuestas en camisetas, estadios y transmisiones deportivas ha normalizado el juego entre los más jóvenes. Esto ha llevado a que el deporte ya no se asocie únicamente con el rendimiento y la pasión, sino también con el riesgo económico y la ilusión de ganar dinero fácil. Mientras tanto, los clubes y federaciones ignoran las consecuencias, justificándolo con la excusa de que 'el dinero es necesario para competir'.



El deporte debería representar valores como el esfuerzo, la disciplina y la honestidad, pero el dominio de las casas de apuestas en su financiamiento lo ha convertido en un producto más del mercado, donde lo que realmente importa no es la integridad, sino la rentabilidad. Regular o prohibir este tipo de patrocinios no solo es una cuestión ética, sino una medida urgente para evitar que el deporte siga perdiendo su esencia en manos de quienes solo ven cifras y no consecuencias.